C/ Comte Borrell, 179-183. Barcelona - Tel: 93 424 51 02

Optometristes.cat – Castellano

Joaquim Grau (4.052) | President del COOOC

No importa que pienses que estás muy ocupado; tienes que encontrar tiempo para leer o rendirte ante una ignorancia autoescogida”

Confuci

 

Leer siempre es beneficioso. No es solo lo que leemos, sino el tiempo que le dedicamos. Los beneficios son bien conocidos: mejora la capacidad de comprensión, la memoria y la concentración, además de estimular el lenguaje, el desarrollo cognitivo y la creatividad, en el caso de los niños.

Si un niño tiene dificultades en el momento de la lectura, lo primero que hay que hacer es comprobar si tiene el nivel adecuado para leer. En caso de que sea así y las dificultades sigan, debemos sospechar de un problema visual, y realizar un buen análisis visual sería lo más adecuado.

Un error refractivo no detectado y, por tanto, no compensado y/o una corrección deficiente, problemas acomodativos o de convergencia (o ambos a la vez), unos movimientos oculares imprecisos para hacer el seguimiento de las letras o la necesidad de poner un dedo para leer: seguro que nos dificultan el placer de la lectura.

La visita al óptico u óptica optometrista es necesaria. En la mayoría de los casos, una actualización correcta del sistema es suficiente, pero también podría ser necesaria la terapia visual para mejorar la convergencia y la acomodación y, así, conseguir que el sistema visual trabaje con la máxima eficiencia y pueda leer mejor.

La lectura es muy importante en el proceso de maduración del infante. Para identificar a los niños y niñas que tienen dificultades y poder tomar las medidas necesarias, sería conveniente implantar un plan de revisión visual en las escuelas. Además, si durante la intervención se detectaran más anomalías, se derivaría a otros profesionales sanitarios con un informe visual completo.

 

Este artículo se publicó en febrero de 2024 en la revista Optometristes.cat número 32.

Leer más
Lluís Bielsa (3.979) | Delegado del COOOC en Barcelona

INSUFICIENCIAS DE CONVERGENCIA INFANTILES

Consejos a niños para frenar los abusos de los amigos plomos

Como sabemos, un amigo o amiga plomo es un amigo pesado, lo que no implica que tenga cualidades suficientes para explicar el mantenimiento de su amistad. En especial, en las relaciones sociales infantiles poliédricas, llenas de ebullición madurativa y experiencial, resulta complicado encontrar el equilibrio entre frenar al amigo plomo sin renunciar a una amistad que también aporta cosas positivas.

Una estrategia antiplomos es crear el clima necesario para conseguir el efecto sin que se note el cuidado, es decir, favorecer que sea el propio amigo o amiga plomo quien tome la decisión de frenar la insistencia. De esta manera no será el pequeño niño o niña que sufre sus molestias quien lo frene.

Por ejemplo, si el amigo plomo se presenta cada día a merendar, hay que evitar meriendas atractivas: un bocadillo de pan mal descongelado, un trozo de queso seco de régimen con regusto de plástico y, por supuesto, nada de aceite, junto con un vaso de agua del grifo un poco recalentado y servido en un vaso de plástico amarillento y desgastado con marcas de labios. Con todo esto bastará para que el propio amigo plomo decida cambiar el incómodo hábito de presentarse a merendar tarde tras tarde.

Y ahora explicaremos la relación entre la estrategia para el amigo plomo con el comportamiento, aparentemente contradictorio, de los niños y las niñas con insuficiencia de convergencia.

 

La aparienza que no es

Como sabemos, la insuficiencia de convergencia describe la dificultad de mantener los ojos centrados sobre el objeto de atención, debido a una tendencia mayor de la normal a divergir en condiciones de reposo. Por esta razón también se la conoce como exoforia de cerca por encima de la norma (de exo = fuera y foria de “foro” o zona de reunión de los ojos).

En este sentido, parece contradictorio que el comportamiento infantil, ante la insuficiencia de convergencia, manifieste lo contrario de lo que parece lógico. Si cuanta menos distancia visual más esfuerzo de convergencia, ¿por qué los niños exofóricos por encima de la norma recurren a un reflejo postural tan corto para acabar con los píxeles de las pantallas pegados a la nariz?

La explicación está en la misma línea de la estrategia ante el amigo plomo.

La criatura que sufre insuficiencia de convergencia, de manera inconsciente, descubre que está más cómoda a una distancia lo suficientemente corta para que el amigo plomo, que en este caso es el ojo no director, abandone la pista de juego, lo que evita el pesado esfuerzo de empujarlo a participar en la binocularidad: si no hay visión binocular no hay problema binocular (aunque aparezcan muchos otros, claro).

Una estrategia antiplomos es crear el clima necesario para conseguir el efecto sin que se note la cura

Para el ojo director, ponerse de acuerdo con su amigo no director representa un esfuerzo demasiado grande, de manera que para él es su amigo plomo. Forzando el sobreesfuerzo de mirar muy de cerca, con una convergencia debilitada, consigue una supresión visual central del ojo no dominante más rápida y efectiva que mirando a una distancia más larga, exigente de menor esfuerzo de convergencia y, por tanto, con más posibilidades de que su amigo plomo le obligue a hacer un esfuerzo excesivo para mantener el incómodo festín binocular.

 

DISFUNCIONES ACOMODATIVAS INFANTILES

Los niños y niñas con disfunciones acomodativas no tocan el trombón

Como sabemos, el signo típico de la presbicia es alejar el texto para buscar una mejor nitidez. Dado que el déficit acomodativo ‘estructural’ impide enfocar las letras con claridad a la distancia de lectura ‘normal’, es lo que también se conoce como ‘tocar el trombón’.

En cambio, la mayor parte de los niños y niñas con disfunciones acomodativas suelen utilizar una distancia de lectura corta y se encuentran más cómodos acercándose el texto a la nariz que manteniendo una distancia de lectura desahogada. Si esta condición no es la que hemos descrito antes, podemos encontrar valores de endoforia, con lo que el hecho de usar una distancia corta no viene por querer invitar al ojo no director a paseo, a efectos de evitar el esfuerzo de coordinarse con él, sino que, muy al contrario: ya le está bien utilizarlo.

Del mismo modo que se dice “¿qué fue primero: el huevo o la gallina?”, podríamos preguntarnos si el uso de una distancia corta provocó la endoforia o si la endoforia favoreció el uso de una distancia corta. En cualquier caso, la cuestión es por qué se acercan al leer los niños y niñas si sufren dificultades para mantener una acomodación poco eficiente a distancias cortas.

 

Otra apariencia que no es

En primer lugar, hay que recordar que las disfunciones acomodativas infantiles no afectan a la estructura del sistema, como es el caso de la presbicia del adulto, sino su función. En consecuencia, el efecto sobre el sistema es diferente.

Una disfunción acomodativa infantil puede fluctuar: no siempre debe mantenerse en valores que impidan enfocar a distancias cortas. Al tratarse de una afectación del software visual, puede mantenerse mejor o peor según el día, el momento del día, el tipo de actividad o el estado de fatiga del niño o niña.

La insuficiencia de convergencia describe la dificultad de mantener los ojos centrados sobre el objeto de atención, debido a una tendencia mayor de la normal a divergir en condiciones de reposo

En cualquier caso, la prioridad práctica del sistema no es tanto buscar la definición perfecta de las imágenes percibidas como buscar su identificación. Al reducir la distancia de lectura, los caracteres observados se ven mayores, lo que produce un efecto de magnificación que determina la posibilidad de identificar las letras con más facilidad, aunque sea en condiciones de borrón relativo. Salvando las distancias, es como la persona con baja agudeza visual, que utiliza una distancia muy corta para leer.

Como es previsible, los niños y niñas con disfunciones acomodativas no son precisamente bestias lectoras. Con la solución de acercarse para identificar con menos esfuerzo lo que perciben como mayor ya tienen bastante.

La ausencia de referencias determina que la anomalía se convierta en normalidad. El niño o la niña que se acerca ya sea para buscar la supresión monocular en una insuficiencia de convergencia o para buscar la magnificación de unos caracteres demasiado pequeños, para enfocarlos a una distancia normal se les alerta, en el mejor de los casos, de que se alejen.

La familia y los docentes no prevén la posibilidad de que sufran una disfunción visual de cerca a la que parecen no tener derecho; por ello, la información y la divulgación son fundamentales en nuestro papel como ópticos optometristas.

 

Este artículo se publicó en febrero de 2024 en la revista Optometristes.cat número 32.

Leer más
Sara Palomé (14.189) | Delegada del COOOC a Girona

Quien más, quien menos, a todo el mundo le gusta la práctica deportiva, sea cuando la practicamos nosotros, sea observando a los que se superan a ellos mismos y a los demás y consiguen ganar.

Cuando era pequeña me apuntaron a tenis. Me hubiera gustado poder ver correctamente la trayectoria de la pelota, poderme colocar bien y devolverla precisamente allí donde el rival me la pudiera devolver, o no; pero la verdad es que casi no podía devolver ninguna, aunque el profesor utilizara pelotas de entrenamiento y me las tirara directamente a la raqueta.

Más adelante, y gracias a la optometría, aprendí que mis ojos apuntaban ligeramente por delante del objeto que miro; por lo tanto, mi gesto deportivo casi siempre era antes de tiempo. Cuanto más pequeña era la pelota y más rápida iba, peor me salía.

Para localizar bien un objeto, los dos ojos deben coordinarse bien. También lo podemos hacer bien con un solo ojo, pero cuesta más. Si se suprime de manera intermitente y diferente según la distancia a la que miramos y, además, sumamos una lateralidad cruzada, el enredo es máximo.

Una vez oí que definían la visión como la capacidad de poder esquivar una pelota de tenis, verla y que los dos ojos se coordinen de manera extraordinaria para entender rápidamente la distancia a la que se encuentra en todo momento. Me pareció la definición perfecta.

Las habilidades visuales importantes para la práctica deportiva son: agudeza visual, sensibilidad al contraste, agudeza visual dinámica, flexibilidad acomodativa, fijación, seguimientos, sacádicos, visión estereoscópica, velocidad de reconocimiento, coordinación ojo-mano, coordinación ojo-pie, visión periférica y habilidades de anticipación

Recuerdo el día en que, después de muchos años, pude calcular la distancia de una pelota en movimiento. La sorpresa fue máxima y la satisfacción brutal. Cuando pensamos en visión y deporte rápidamente pensamos en el papel que realiza la visión. Para nosotros, claro, es lo que marca la diferencia. La visión triunfa sobre los otros sentidos. Muchos deportistas de élite ya lo saben, y está demostrado que muchos de ellos, de manera innata, tienen unas habilidades visuales extras.

Las habilidades visuales importantes para la práctica deportiva son: agudeza visual, sensibilidad al contraste, agudeza visual dinámica, flexibilidad acomodativa, fijación, seguimientos, sacádicos, visión estereoscópica, velocidad de reconocimiento, coordinación ojo-mano, coordinación ojo-pie, visión periférica y habilidades de anticipación.

De todas ellas, ¿cuántas medimos en una revisión normal? ¿Una, dos? Si en un deporte casi siempre nos estamos moviendo y el estímulo también se mueve, ¿no sería más real adaptar el examen visual a estas circunstancias? Y en nuestro día a día, ¿no nos movemos nosotros y los estímulos? ¿Cómo podemos medir esta visión más dinámica?

Ya hace tiempo que comencé las revisiones con test de 3D, primero porque sorprendo al cliente, ya que todo el mundo se espera que salgan las letras negras sobre pantalla blanca y empiecen a hacerse pequeñas. Sorprenderlos hace que tengan mejor predisposición. Después les explico que esta habilidad, la del 3D, es la más importante que realizan los dos ojos. Tenemos dos ojos para entender dónde están las cosas, poder cogerlas, poder esquivarlas o lanzarlas allí donde queramos.

Empezamos la medida, que si es buena llegará a 40”, y ya podemos llegar a la conclusión de que la agudeza visual es buena y que no hay ninguna fória o estrabismo. Por lo tanto, en seguida ya se descartan muchos problemas. Después continuo con la prueba de Randot; no es lo mismo el estéreo del test de la mosca (Titmus) que la de puntos aleatorios. Este estéreo más central es el estéreo de la fóvea, la de la vía parvocelular, mientras que la otra es más periférica y en algunos casos, aunque haya un problema de visión binocular, pueden responder bien algunos grados. Sin embargo, aquí hay que aclarar si están viendo el círculo desplazado o si realmente lo ven más adelante.

Continuamos con el estéreo de lejos, el test polarizado del proyector y el vectograma de la cuerda. Mirándolo sabemos si el paciente tiene respuesta SILO y si hay buenas reservas tanto en convergencia como en divergencia. Después también les hago alternar entre el test de lejos y el vectograma desplazado, unos centímetros primero en convergencia y al finalizar en divergencia. Acto seguido, les pregunto si cuando vuelven a mirar el vectograma que está más cerca la cuerda se les hace doble, y así quedan evaluados los saltos de vergencia. Para acabar con el vectograma, lo dejo desplazado unos centímetros, primero en convergencia y después en divergencia, y lo muevo haciendo la H delante del cliente. De esta manera, observo los movimientos de seguimientos y la fijación en todas las posiciones de mirada, con la instrucción de que, si se le desdobla o pierde la percepción de 3D, es necesario que me avise.

De esta manera y en pocos minutos, puedo saber cuál es su calidad de visión 3D. Es esta una de las habilidades más utilizadas de nuestra visión, en nuestro día a día y, por supuesto, en el deporte.

 

Este artículo se publicó en febrero de 2024 en la revista Optometristes.cat número 32.

Leer más
Arantxa García Comunicació COOOC

Una vez más, nos encontramos ante nuevas campañas de publicidad de cadenas y grupos de imagen. Como siempre, el factor precio aparece, sea ofreciendo un precio cerrado o un segundo equipamiento a precio reducido.

Parece que este tipo de campañas no tienen otra opción que ofrecer precios bajos a los ojos del consumidor, una política comunicativa que ya existía antes de la irrupción de las redes sociales y que abrió la posibilidad de anunciarse a cualquiera de nosotros de forma económica, sea con comunidades bien cuidadas o con microcampañas.

Y sí, muchos de nosotros nos publicitamos, y muchos más como profesionales que como comercios al por menor, ya que la guerra de los precios la consideramos una batalla perdida, aunque algunos, como escribió Harper Lee, son aquellos los valientes. En palabras suyas, “uno es valiente cuando, sabiendo que ha perdido ya antes de empezar, empieza a pesar de todo y continúa hasta el final, pase lo que pase”.

A pesar de lo anterior, por segunda vez, que yo recuerde, podemos ver como una cadena de ópticas y un grupo de imagen anuncian que son sus ópticos y ópticas optometristas quienes velan por sus ojos e, incluso, la cadena comunica que sus profesionales están en formación constante.

Podemos sacar muchas conclusiones de este cambio comunicativo, pero lo más importante es que el mensaje ya no es solo si las gafas aquí son más económicas: el mensaje es que aquí encontrarás un profesional, y como tal pondrá tus necesidades por delante de otras consideraciones.

Comuniquemos a nuestros pacientes que sus gafas o lentes de contacto no son simplemente un producto, sino que son el resultado de un trabajo profesional, tanto en el gabinete como en el mostrador.

 

Este artículo se publicó en febrero de 2024 en la revista Optometristes.cat número 32.

Leer más
Arantxa García Comunicació COOOC

Cerca de 150 colegiados y colegiadas nos encontramos en la sala Esferic de Barcelona en una velada en la que entregamos la beca de investigación del Cercle d’Optometria (Círculo de Optometría, en castellano) y los premios CiènciesdelaVisió.cat

 

El pasado 15 de junio celebramos nuestra gran noche, la Noche de la Optometría, en la que nos reunimos unos 150 colegiados y colegiadas para rendir homenaje a la profesión.

En un espacio idílico, histórico y emblemático, el Esferic de Barcelona, disfrutamos de una fiesta en la que los reencuentros y las experiencias compartidas entre colegas fueron los protagonistas. Además, se entregaron los premios CiènciesdelaVisió.cat y se anunció el ganador de la beca de investigación, ambos proyectos impulsados por la vocalía científica del COOOC Cercle d’Optometria.

 

Validación del cálculo de la altura sagital, proyecto ganador de la beca de investigación

El proyecto Validación del cálculo de la altura sagital (Sagitador®), presentado por Vicente Berbegal, fue el ganador de la beca de investigación del Círculo de Optometría. El objetivo del proyecto es encontrar una ecuación de regresión que ajuste los cálculos teóricos a los valores de la medida real del casquete esclerocorneal en diferentes cuerdas y, así, poder adaptar lentes de contacto blandas de una forma más personalizada.

Para ello, se tomarán tres medidas de los radios corneales y de la excentricidad de cada ojo a 80 pacientes de entre 15 y 70 años, y se utilizarán las medidas de cada aparato (topógrafo, autorrefractómetro y lámpara de brecha) para calcular la altura sagital en las cuerdas seleccionadas con el programa de cálculo, que se denomina Sagitador®.

Manuel Roure y el Centro Universitario de la Visión, ganadores de los premios CiènciesdelaVisió.cat

La Noche de la Optometría también fue el escenario de la entrega de los premios CiènciesdelaVisió.cat, los cuales buscan reconocer a personas e instituciones por su trayectoria científica o clínica y con un impacto dentro del mundo de la optometría en Cataluña.

En la categoría ‘Optometrista’, Manuel Roure fue reconocido por su dilatada dedicación, de más de 50 años, a nuestra profesión. Su hija, también óptica, Núria Roure, fue la encargada de recoger el galardón y de leer el agradecimiento escrito por Manuel Roure.

En cuanto a la ‘Institución’, se premió al Centro Universitario de la Visión por su acción social con el proyecto ‘Miradas solidarias’, que ha permitido atender, desde que se creó en 1993, a más de 35.000 pacientes, la mitad de los cuales son personas sin recursos económicos, procedentes de 69 ayuntamientos y entidades del tercer sector de toda Cataluña.

Una noche mágica

El acto estuvo amenizado por las artistas Eva Martí y Marian Dacal, y contamos con la compañía de representantes de otros colegios profesionales sanitarios, como los de fisioterapia, psicología y enfermería.

Además, nos acompañó el director general de Profesionales de la Salud de la Generalitat de Catalunya, Marc Soler, el cual dirigió unas extensas palabras de reconocimientos a la profesión y a todos los profesionales.

Como cierre, se sorteó una caja de experiencias entre los asistentes y disfrutamos de un rato bailando y cantando.

 

Este artículo se publicó en febrero de 2024 en la revista Optometristes.cat número 32.

Leer más
Arantxa García Comunicació COOOC

Liderada por el doctor Joan Pérez, se suma a las vocalías de Visión Infantil y Terapia Visual, Baja Visión, Cooperación y Voluntariado, y Cercle d’Optometria (Círculo de Optometría, en castellano)

El COOOC cuenta con una nueva vocalía, ‘Control de la miopía’, encabezada por el doctor Joan Pérez Corral.

Esta vocalía, que pretende enfocarse en una de las grandes problemáticas actuales, quiere ser de utilidad tanto para el colectivo como para el conjunto de la sociedad. Por un lado, dentro de la profesión, tiene como objetivo ofrecer recursos, así como los últimos avances en la materia. Por otro, no solo se quiere informar a la población sobre la miopía, sino ir más allá y presentar detalladamente los diferentes tratamientos disponibles.

Joan Pérez es doctor en Ingeniería Óptica y ha centrado su carrera en la contactología (lentes de contacto blandas, gas permeables, híbridas y esclerales), la ortoqueratología y el control de la miopía. Compagina la gestión de la Unidad de Contactología Avanzada de Innova Ocular ICO Barcelona con la docencia en la Facultat d’Òptica i Optometria de Terrassa. Además, es responsable de la Unidad de Adaptación de Lentes de Contacto del Centro Universitario de la Visión (Terrassa).

 

Este artículo se publicó en febrero de 2024 en la revista Optometristes.cat número 32.

 

Leer más

Optometristes.cat 32

Coooc

Aquesta web utilitza galetes per a la millora dels nostres serveis i de la teva experiència com a usuari o usuària. En cas que continuïs navegant, considerem que acceptes el seu ús. Per a més informació sobre la nostra Política de Galetes clica aquí. Cookies View more
Acceptar